Austriacooos… ¡Al salón!

Me parece que incluso puedo explicar ahora por qué no ha sido realmente efectiva lo que admito es una crítica magistral de Mises al socialismo. (…) porque Mises seguía siendo él mismo un racionalista-utilitarista, y es imposible rechazar el socialismo desde tal posición.

El capitalismo supone que, además de nuestra capacidad racional, poseemos un legado de costumbres morales, evolutivamente probadas y no diseñadas por nuestra inteligencia. No inventamos la propiedad privada luego de comprender sus consecuencias, tampoco la familia. (…) el postulado de Mises -que, si somos estrictamente racionales y decidimos todas las bases, cabe advertir la equivocación del socialismo- es un error. Si seguimos siendo racionalistas estrictos, utilitaristas, entonces es que pensamos que podemos manejar u organizar cualquier cosa a voluntad. Por eso no pudo jamás Mises librarse de esa filosofía fundamental, en la que todos hemos crecido, según la cual la razón puede hacerlo todo mejor que la costumbre. Jamás consiguió librarse de ella. En este sentido, aunque acepto casi toda su crítica al socialismo, comprendo por qué ésta no ha sido del todo efectiva, y es que (…) se basaba todavía en el error fundamental del racionalismo y el socialismo, a saber, que tenemos poder intelectual suficiente para organizarlo todo racionalmente, lo que entra en conflicto con su propias afirmaciones de que no podemos hacerlo y de que, como seres racionales que somos, debemos intentarlo.

Friedrich A. von Hayek, en S. Kresge y L. Wenan (eds.), Hayek sobre Hayek, Unión Editorial, Madrid, 2010, pp. 110-111. He retocado la traducción.